Y este silencio mío que me alejó de ti,
se hace más fuerte en mi interior
recordándome en cada amanecer
que duele amarte así.

Transformaré los silencios en armonía,
dulces... o amargas, con odio o pasión,
siempre con tu recuerdo imborrable
sin olvidarme de que nunca te olvidaré.

15 julio 2011

II

 
Déjame amor,
que una noche más
me acerque a tí.
Déjame que me desnude
en el silencio de tu noche.

Déjame acariciarte, sentirte,
notar tu ardiente frialdad.
Déjame penetrarte despacito,
recorrer tu interior
y humedecerme entre caricias.


Déjame disfrutar de tí,
mientras recorres mi cuerpo
buscando mi excitación.
Sumérgeme en tu profundidad
para poder exalar tu néctar,
degustación sagrada de Dioses.

Déjame que me entregue,
una noche más,
al capricho de tu voluntad.
Déjame liberar esta pasión,
que tanto  quema mi interior.

Déjame, mi querido mar,
poder dormir hoy ante tí.

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