Y este silencio mío que me alejó de ti,
se hace más fuerte en mi interior
recordándome en cada amanecer
que duele amarte así.

Transformaré los silencios en armonía,
dulces... o amargas, con odio o pasión,
siempre con tu recuerdo imborrable
sin olvidarme de que nunca te olvidaré.

23 octubre 2011

XII



Desliza tus manos sobre mi piel,
tocando acordes nuevos en cada encuentro,
inventando melodías provocadoras,
silencios cómplices para el mundo entero.

Seré un instrumento nuevo en cada encuentro
mis teclas traerán sonidos evocadores,
mis cuerdas compases apasionados
y tus dedos bailarán sobre mi cuerpo.

Seré la melodía sensual
compuesta por tus deseos.
Seré los sonidos excitantes
para mantener viva esta pasión,

nunca constante...
siempre cambiante...

12 octubre 2011

X




En la soledad yo vivo
porque en ella te encuentro
cogiéndome entre tus brazos
acariciando tu pelo.

En la soledad yo vivo
porque en la soledad te tengo
porque vives en mis sueños
porque vivo de tus recuerdos.

En la soledad yo vivo
y sin embargo no temo
que quedándome tan sola
me ahogue en tus recuerdos.

Por que tu voz, tu mirada,
tu sonrisa y tus gestos
 recuerdan como a un náufrago
que la tierra que no está lejos.

Es entonces cuando soy,
es entonces cuando pienso
que en la soledad no muero:
vivo porque te encuentro

09 octubre 2011

IX



Me regalaste tus besos,
llenos de ternura y sensualidad,
dulce miel en mi boca ...
pero jamás, tus labios pude tener.

Me obsequiaste con tus caricias,
recorrimos nuestra excitada piel,
placeres, locuras, orgasmos...
pero jamás, tu cuerpo pude tener .

Me concediste tus susurros,
aquellos que solo yo podía percibir,
pero la última frase del día,
jamás fue para mí.

Me regalaste tus horas,
tiempo que se quedaba escaso
para tantas cosas por hacer...,
pero tus días, nunca pude tener.

Tuviste mis labios, mi cuerpo,
mi tiempo infinito.
Tuviste mis sueños, mis gritos de amor
que se ahogaban entre nuestros silencios.

Hoy me avergüenzo de mí,
con mi culpa clavándose en el alma,
con la conciencia herida de muerte,
con mi dolor atenuado por tu propio dolor.

Hoy atesoro este amor que me marcaste,
junto a los sueños que faltaban por conquistar,
entre el oleaje de este amor cobarde mío
y el querer misterioso tuyo.

 Hoy sé
que nunca te olvidaré.
Hoy sé
que siempre te amaré.